Repilo del olivo: estrategias avanzadas para su control

16 de abril de 2026
Repilo del olivo: estrategias avanzadas para su control
Detalle de hoja de olivar afectada por repilo

El repilo del olivo (Spilocaea oleagina) representa, sin duda, una de las enfermedades del olivo más extendidas y preocupantes para los productores en todo el mundo. Este hongo, que afecta principalmente a las hojas y ocasionalmente al fruto o al pedúnculo, puede provocar pérdidas significativas de producción y comprometer la rentabilidad de la explotación si no se gestiona de forma precisa.

Su presencia no solo merma la capacidad fotosintética del árbol, sino que provoca una defoliación prematura que debilita al olivar, reduciendo drásticamente la cosecha de la campaña actual y de las venideras.

La aparición del repilo del olivo como patología está estrechamente ligada a condiciones atmosféricas específicas. El hongo requiere de una humedad relativa muy elevada y de la presencia de agua libre sobre la superficie foliar (lluvia o rocío persistente) para que sus conidias germinen.

En cuanto a las temperaturas, el rango óptimo para que esta enfermedad del olivo se desarrolle oscila entre los 14°C y 20°C, lo que convierte a la primavera y al otoño en los periodos de máximo riesgo. Hay que tener en cuenta la capacidad del hongo de sobrevivir en estado de latencia, por lo que la infección puede ocurrir en una estación y no aparecer hasta la siguiente.

Síntomas visibles del repilo del olivo

Los síntomas más característicos del repilo de olivo, conocidos popularmente como «ojo de pavo» u “ojo de gallo”, debido a su apariencia física y similitud con los órganos de estas aves, se manifiestan en el haz de la hoja mediante manchas circulares de color oscuro con un halo amarillento, señal inequívoca de que la infección ha colonizado el tejido.

Históricamente, el control de esta enfermedad se ha basado de forma casi exclusiva en tratamientos preventivos a base de sales de cobre. Sin embargo, el marco regulatorio actual, que limita y restringe cada vez más el uso de metales pesados, y la creciente demanda de una agricultura más sostenible y racional, nos empujan a buscar alternativas que permitan reducir la carga de cobre en el suelo sin sacrificar la protección del cultivo.

Soluciones a partir del biocontrol

Es en este escenario donde las soluciones de biocontrol cobran una importancia vital. Estos productos no solo actúan como una herramienta eficaz frente al patógeno, sino que permiten una gestión del olivar más equilibrada y sostenible, alineada con las estrategias integradas y la agricultura libre de residuos químicos. Entender cómo integrar estas soluciones en la estrategia fitosanitaria es clave para mantener la sanidad vegetal de forma eficiente.

Para el control del repilo del olivo, la compañía española Seipasa acaba de lanzar al mercado Basei Mg, una nueva herramienta de protección foliar basada en el hidróxido de magnesio, con una acción por contacto que tiene efecto preventivo y curativo.

Basei Mg genera una cobertura alcalina estable que dificulta la germinación y el desarrollo de hongos de superficie. El producto funciona con un efecto barrera gracias al cual la película de micropartículas, con pH alcalino sobre la superficie vegetal, limita la germinación de esporas y la penetración de los hongos.

Basei Mg también puede contribuir decisivamente a activar mecanismos de defensa de la planta.

Reducción de los tratamientos a base de cobre

El rendimiento de Basei Mg para el control de repilo en olivo se observa en la gráfica 1, en la que se ha comparado la eficacia del producto con un tratamiento convencional a base de oxicloruro de cobre. El ensayo se ha llevado a cabo en un olivar de la variedad manzanilla en la localidad valenciana de Anna con 1 aplicación y 4 repeticiones por tratamiento.

Si ponemos el foco en la incidencia en hoja (% de hojas con síntomas) observamos que Basei Mg muestra un comportamiento comparable o superior al tratamiento de referencia a base de cobre, contribuyendo a frenar el desarrollo del inóculo y de la enfermedad.

Repilo del olivo: estrategias avanzadas para su control
Gráfica 1.- Incidencia en hoja (%).

Así, una de las grandes ventajas de Basei Mg es que permite atacar la enfermedad de forma eficaz, disminuyendo la carga de los tratamientos a base de cobre y la dependencia de los fungicidas convencionales de síntesis química.

En Europa, la normativa comunitaria limita la cantidad de cobre por hectárea debido a su acumulación en el suelo, por lo que Basei Mg se convierte una alternativa óptima para su inclusión en estrategias integradas que busquen reducir la cantidad de este material pesado y su reemplazo por otras alternativas eficaces y más sostenibles.

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