La Gestión Integrada de Plagas (GIP) es uno de los requisitos para todas las explotaciones agrícolas que desarrollen su actividad en España, según el Real Decreto 1311/2012, de14 de septiembre, que establece el marco de actuación para conseguir un uso sostenible de los productos fitosanitarios.
La GIP combina medidas culturales, tratamientos químicos y soluciones alternativas con el objetivo de mantener a las plagas por debajo de los umbrales establecidos para garantizar la rentabilidad económica, respetando el medio ambiente y la salud del agricultor y el consumidor.
Uno de los principales principios es anteponer, siempre que sea posible, los métodos biológicos, físicos y culturales a los químicos. En todo caso, se emplearán de forma integrada con los productos fitosanitarios cuando no permitan un control satisfactorio de las plagas.
En caso de resultar necesaria una intervención con productos químicos, las materias activas a utilizar se seleccionarán siguiendo el criterio de elegir aquellas que proporcionen un control efectivo y sean lo más compatibles posible con organismos no objeto de control, evitando perjudicar a controladores naturales de plagas y a insectos beneficiosos como las abejas
Es por ello que los tratamientos naturales, exentos de residuos químicos (‘residuos cero‘), son una herramienta idónea a integrar en la GIP dada su gran eficacia y total respeto a la actuación de la fauna auxiliar.
Para realizar la Gestión Integrada de Plagas los agricultores deben estar perfectamente formados e informados. Una de las herramientas para lograrlo son las GIP publicadas por el MAGRAMA.
Son documentos técnicos que recogen las distintas estrategias a emplear ante problemas fitosanitarios que puedan aparecer en el cultivo.
Cuando en la supervisión habitual de su explotación un agricultor descubre que está afectada por una plaga o enfermedad debe consultar la guía de gestión integrada para su cultivo.
Cada una de estas guías recoge un listado de plagas que afectan al cultivo al que se refiere, con fichas que facilitan la identificación de la plaga mediante fotografías, además de información de carácter técnico.
Además, presentan los principios generales para la correcta implementación de la Gestión Integrada de Plagas, Enfermedades y Malas Hierbas en ese cultivo concreto, y medidas específicas para zonas sensibles y espacios naturales.
Ftes: MAGRAMA