La ‘necrosis apical‘, también conocida como ‘blossom-end rot’ o ‘peseta’, puede causar grandes pérdidas de producción. La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF) advierte a los agricultores sobre la necesidad de evitar las causas que provocan esta enfermedad fisiológica que afecta sobre todo al tomate y pimiento, y que se centran principalmente en la deficiencia de calcio, un componente fundamental para el crecimiento de los órganos.
Síntomas y causas
Los síntomas se observan especialmente en los frutos, en la parte inferior, donde aparece primero una decoloración circular, seguida de una depresión en la piel y a continuación se forma una mancha circular oscura.
La carencia de calcio que puede llevar a la necrosis apical puede deberse a distintas causas:
Ante una situación de altas temperaturas y una elevada transpiración, el calcio, que se mueve en la planta con el flujo de agua, se desplazará hacia las zonas de mayor transpiración, las hojas, y no hacia los frutos, de forma que se produce una deficiencia de este elemento en estos últimos.
El calcio es un elemento poco móvil dentro de la planta, por lo que un crecimiento excesivamente rápido puede producir deficiencias.
Si se da una sequía prolongada o humedades altas (como en invernaderos) y baja transpiración se puede haber carencia por falta de succión de calcio por las raíces.
La escasez de calcio en el suelo se debe a deficiencias de abonado y al agotamiento del calcio o arrastre del mismo por agua de lluvia o riego.
Actuaciones correctoras
Aplicar un programa de riego que restablezca las necesidades hídricas del cultivo
Aportar calcio al suelo o a las plantas mediante fertilizantes y enmiendas agrícolas en las que indican su medida de calcio en CaO (óxido de calcio o cal).
Algunas de las soluciones a las que se puede recurrir son:
Guadal® Ca: Es un formulado creado a base de calcio complejado de asimilación rápida. Está diseñado para su aplicación foliar dada su nula fitotoxicidad y especialmente recomendado a partir de la segunda mitad del ciclo del cultivo.
En frutales, evita problemas de descomposición interna, rajado, etc.
En hortalizas, evita la podredumbre apical, el tipburn, etc.
Calimax®: Basado en calcio complejado con ácidos polihidroxicarboxílicos. Está especialmente indicado para prevenir carencias y combatir fisiopatías. También combate los problemas de exceso de sales y sodio en el suelo, mejora su estructura y favorece un óptimo desarrollo radicular.
Miñosal®: Es un producto especialmente recomendado como corrector de suelos salinos y salino-sódicos.
Seipafol® Calcio: Para prevenir problemas derivados de la carencia de calcio. Presenta ventajas en cuanto a absorción y disponibilidad de un quelato de calcio-EDTA junto con coadyuvantes que disminuyen la tensión superficial. Fácilmente asimilable por la planta y fundamental para el correcto desarrollo de la estructura de las paredes celulares vegetales.
Fte: RAIF (http://bit.ly/1HIxwxb)